Cerdeña tiene fama de albergar algunas de las playas más bonitas del Mediterráneo, y es verdad: aguas de un turquesa caribeño, calas de arena blanca escondidas, y un interior montañoso y salvaje muy distinto. Es un destino soñado para la autocaravana, al que se llega en ferry y donde conviene conocer las normas de pernocta. Aquí tienes la guía.
Las playas: lo mejor de la isla
- La Costa Esmeralda (norte): la más famosa y exclusiva, aguas increíbles.
- El golfo de Orosei (este): calas espectaculares accesibles a pie o en barco (Cala Goloritzé, Cala Luna).
- La Pelosa (Stintino) y las playas del sur (Chia, Villasimius): arena blanca y agua transparente.
Muchas playas top tienen acceso y aparcamiento regulados en verano; infórmate.
El interior salvaje
Más allá de la costa, Cerdeña esconde un interior montañoso y auténtico: la Barbagia, pueblos de pastores, los nuraghi (construcciones prehistóricas únicas, patrimonio de la humanidad), naturaleza y tradiciones milenarias. Merece la pena adentrarse.
Cómo llegar y pernoctar
- En ferry: desde Italia (Génova, Livorno, Civitavecchia) o desde Barcelona. Reserva con antelación indicando las medidas reales (ver cruzar en ferry).
- Pernocta regulada: Cerdeña controla mucho la pernocta y la acampada, sobre todo en la costa y en verano, con multas. Usa áreas y campings y respeta las normas (ver áreas).
- Autonomía: para disfrutar las calas y el interior sin depender del enchufe (ver calculadora).
En resumen
Cerdeña ofrece algunas de las mejores playas del Mediterráneo y un interior salvaje con nuraghi, llegando en ferry y con la pernocta muy regulada. El paso aplicable hoy: reserva el ferry con antelación, planifica tus noches en áreas y campings (la pernocta libre está muy controlada), y combina las calas turquesa con el interior de la Barbagia; ve con autonomía para las calas. Combínalo con las rutas por Italia.